Luis Brunati (especial para ARGENPRESS.info)

 

 El contexto histórico

El 15 de junio de 1944 dio comienzo el XX mando de bombardeo sobre Japón por parte de la aviación norteamericana, operando desde China.

Cinco meses después se inicia el XXI mando de bombardeo operando desde las islas Marianas. En las primeras oleadas 111 superbombarderos B-29 fueron lanzados sobre Tokio y para marzo de 1945 la flota que asolaba Japón reunía 300 B-29. Los sistemáticos bombardeos, contra los cuales nada podía hacer la escasa defensa antiaérea, convertían ciudades en escombro.

Despojado de todas las posesiones coloniales, el emperador Hirohito procuraba una capitulación honrosa.

Hiroshima: Preparación del escenario

Durante los bombardeos regulares, fueron preservadas las ciudades de Hiroshima y Nagasaki para el “Proyecto Maniatan”, nombre en clave de la primera “experiencia” nuclear sobre seres humanos. La idea era: “evaluar con claridad, los efectos causados”.

Tanto Hiroshima, como Nagasaki eran poblaciones civiles y de escaso interés militar, elegidas con dos objetivos primordiales: “causar el mayor impacto psicológico posible y hacer de la bomba atómica un uso espectacular y aleccionador”.

A las 8:15 horas de Hiroshima y a 600 metros de altura sobre el nivel del suelo fue detonada “Little Boy”, justo sobre la Clínica Quirúrgica de Shima. Horas después decía el presidente Norteamericano Harry S Tumman:

“Hemos gastado más de dos mil millones de dólares en la mayor apuesta científica de la historia y hemos ganado…”

Un avión de reconocimiento enviado por el Estado Mayor en Tokio describió lo que antes había sido la ciudad, como una “enorme área de tierra calcinada y en llamas”. El número de muertos iniciales se estimó en 80.000 personas y ascendió a 140.000 en los días siguientes.

Nagasaki

Tres días después y luego de evaluados los resultados de Hiroshima, se llevó a cabo la segunda “experiencia”. El 9 de agosto, a las 11:01 hs. y a 469 metros de altura sobre la ciudad, se hizo detonar el segundo artefacto nuclear. En este caso una bomba de construcción más sofisticada y elaborada con Plutonio 239. Murieron en forma inmediata 75.000 personas.

Las consecuencias

Hibakusha es la expresión japonesa para sobrevivientes de los bombardeos. Los hibakusa ascendían en 2008 a 243.692 personas. En la actualidad, la cantidad total de víctimas de los sucesos de 1945, supera las 400.000 personas.

Por la justicia y la no violencia.

 

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