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		<title>Si votar sirviera para algo, estaría prohibido*</title>
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		<pubDate>Tue, 19 Jul 2011 15:30:51 +0000</pubDate>
		<dc:creator>admin</dc:creator>
				<category><![CDATA[Política]]></category>

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		<description><![CDATA[Admito que el titulo es algo provocativo e incluso poco justificable para alguien que es candidato a senador, pero en mi descargo digo que lo tomé del correo que me remite un amigo harto de luchar por los problemas que vive en Merlo, provincia de Buenos Aires. El distrito de Otacehe. Me pareció muy ingenioso, [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: left;"><a href="http://brunati.com.ar/wps/wp-content/uploads/2011/07/lb500.jpg"><img class="alignright size-medium wp-image-358" title="lb500" src="http://brunati.com.ar/wps/wp-content/uploads/2011/07/lb500-300x244.jpg" alt="" width="300" height="244" /></a>Admito que el titulo es algo provocativo e incluso poco justificable para alguien que es candidato a senador, pero en mi descargo digo que lo tomé del correo que me remite un amigo harto de luchar por los problemas que vive en Merlo, provincia de Buenos Aires. El distrito de Otacehe.<span id="more-357"></span></p>
<p>Me pareció muy ingenioso, pero como suele suceder con las cosas que dicen, por asociación llegue a varias otras. Entre ellas, que en mi última renovación de carne para manejar, debí demostrar que la falta del sello de votación 2009 en mi documento, estaba justificada por hallarme fuera del país.</p>
<p>Recuerde haber escrito hace años a cerca del escaso valor transformador de toda elección simple, al sostener en un articulo que “la verdadera transformación política y social en Argentina se produce el 17 de octubre de 1945 y no las elecciones del 24 de febrero de 1946”, fecha que casi nadie registra.</p>
<p>También recordé haber sostenido que “como están las cosas, pareciera que el pueblo come, viaja y se divierte a través de sus representantes”</p>
<p>Sin embargo este año mi amigo de Merlo, va a tener que votar y no una vez ni dos, sino probablemente 3 veces. Pero los ciudadanos de otras provincias y de la Ciudad de Buenos Aires 4 o 5 veces y&#8230;, atando cabos, ahora me explico porqué la exigencia del sello en el DNI.</p>
<p>Como continuar construyendo la alternativa</p>
<p>La materia prima central, el ingrediente escaso para el desarrollo de una política adecuada y al servicio del campo del pueblo y en posibilidad de cambiar las cosas, no es programa de objetivos políticos, que por cierto es útil y necesario, sino además un colectivo confiable.</p>
<p>Difícil tarea para una sociedad impregnada hasta la medula por el individualismo, el hedonismo y el packagim, donde los superhéroes son la propuesta mitológica del sistema que alienta a aguardar sentados al milagroso personaje de los superpoderes adecuados.</p>
<p>Pero saben que,  lo más probable es que no haya imprescindibles y todos seamos necesarios. Que no haya verdades absolutas y todo pase por la inteligencia colectiva, un tipo de sentido común definido con el aporte de todos y la antigua secuencia de práctica, reflexione y acción.</p>
<p>No estamos frente a una crisis de representatividad y consecuentemente destinados a continuar probando salvadores providenciales para luego descubrir que gracias a Dios eran humanos. Estamos en una crisis de protagonismo. “Esto lo arreglamos entre todos o no lo arregla nadie”. El  verdadero trabajo es construir ese todos. Un todos, orientado en dirección de la justicia social, la equidad y fundamentalmente la fraternidad.</p>
<p>Deberíamos permitirnos dudar de nosotros mismos como individuos, de última hemos sido formateados en la cultura dominante. Deberíamos creer en nosotros mismos, en nuestra posibilidad colectiva de ser.</p>
<p>El sendero no está señalizado. Probablemente todo o casi todo sea búsqueda. Sin embargo hay indicadores insoslayables del camino errado: la ausencia de alegría, la exclusiva valoración de la eficiencia, creerse imprescindible y sobre todo suponer que se pude hacer cualquier cosa, incluso evitar las consecuencias.</p>
<p>La alternativa estaría dada por la posibilidad de visualizar y cultivar un colectivo cada vez más amplio. Tratar de salir del redil al cual pertenecemos y nos hace sentir cómodos. Aunque tampoco creo que se trate de avanzar desproporcionadamente en procura de un espacio descomunal logrado a partir de una “astuta” jugada. El colectivo más amplio en el que creo, es el está un pasito mas adelante, dando cuenta por un lado, que no somos auto suficiente y por otro poniendo en jaque los propios resabios de individualismo y sectarismo que pudieran quedar.</p>
<p>En Argentina, pero también hasta el más recóndito rincón de la aldea global se vive una crisis de protagonismo. El tema hoy, aquí y ahora, PSur junio de 2011, sería no desperdiciar el importante valor pedagógico de todo lo que hemos vivido y desde allí privilegiar el desarrollo de un auténtico colectivo. Una revolución de nuestra individualidad y sentido de sector. Una empresa emancipadora a la cual sumar nuestro aporte en tres temas centrales: una metodología capaz de garantizar el protagonismo de la comunidad comenzando por nosotros mismo, es decir el protagonismo del activo político; el valor trascendente de las relaciones humanas y una práctica en la cual resulten claramente privilegiados la ética, los principios y los valores que proclamamos.</p>
<p>Todos tenemos alguna responsabilidad en los desméritos de PSur. Sin duda yo bastante más que ustedes. En ese sentido es poco útil decir que uno tuvo las mejores intenciones al viabilizar esto o tratar de lograr aquello y sin duda también habrá cosas buenas producidas y buenas intenciones que cayeron bajo la aplanadora de la inercia hiperactiva. Para mi lo bueno será identificar claramente los errores y continuar privilegiando las relaciones humanas por encima de lo (supuestamente) ideológico político.</p>
<p>Ir a cenar o celebrar un vino entre amigos fue y en lo posible será aún más en el futuro, el eje central de mi aporte de cara a un futuro donde la urgencia no parece ser el hacer, sino justamente lo contrario. Para de hacer, el dejar de hacer.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>Afectuoso saludo. Luis Brunati.</p>
<p>9 de julio de 2011</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>*)  El título de esta nota fue utilizado en distintas oportunidades y por diferentes movimientos políticos y sociales en el mundo. En el último tiempo recobro vitalidad a partir de la utilización en el movimiento de indignados en Europa</p>
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		<title>CLAUDIO CAVERI: DIALOGO  e  IMAGENES</title>
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		<pubDate>Mon, 08 Nov 2010 16:53:37 +0000</pubDate>
		<dc:creator>admin</dc:creator>
				<category><![CDATA[Peliculas]]></category>
		<category><![CDATA[arquitectura luis brunati claudio caveri]]></category>

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		<description><![CDATA[Una charla visual sobre los acontecimientos mundiales y su influencia sobre la invención del espacio publico y privado, en el mundo y en la Argentina, en el siglo veinte y hasta el presente. VER VIDEO]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><a href="http://brunati.com.ar/wps/wp-content/uploads/2010/11/caveri-brunati300.jpg"><img class="alignleft size-full wp-image-312" title="caveri-brunati300" src="http://brunati.com.ar/wps/wp-content/uploads/2010/11/caveri-brunati300.jpg" alt="" width="300" height="218" /></a>Una charla visual sobre los acontecimientos mundiales y su influencia sobre la invención del espacio publico y privado, en el mundo y en la Argentina, en el siglo veinte y hasta el presente. <a href="http://brunati.com.ar/wps/2010/11/08/claudio_caveri" target="_self">VER VIDEO</a></p>
<p><span id="more-311"></span></p>
<p><a href="http://brunati.com.ar/wps/2010/11/08/claudio_caveri/"><em>Click here to view the embedded video.</em></a></p>
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		<title>Crónica de una muerte anunciada</title>
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		<pubDate>Sun, 24 Oct 2010 22:27:48 +0000</pubDate>
		<dc:creator>admin</dc:creator>
				<category><![CDATA[Publicaciones]]></category>

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		<description><![CDATA[ARGENPRESS.info – Prensa argentina para todo el mundo viernes 22 de octubre de 2010 Crónica de una muerte anunciada Luis Brunati – Alcira Argumedo (especial para ARGENPRESS.info) “No pienso que Duhalde esté detrás” contestó Aníbal Fernández, rápido para los mandados y corto de escrúpulos; pero la aparente negativa no hacía otra cosa que corroborar el [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><img class="alignleft" src="http://alciraargumedo.com/wp-content/uploads/2010/10/brunati-y-alsira-300x222.jpg" alt="" width="300" height="222" /></p>
<p>ARGENPRESS.info – Prensa argentina para todo el mundo<br />
viernes 22 de octubre de 2010<br />
Crónica de una muerte anunciada</p>
<p>Luis Brunati – Alcira Argumedo (especial para ARGENPRESS.info) “No pienso que Duhalde esté detrás” contestó Aníbal Fernández, rápido   para los mandados y corto de escrúpulos; pero la aparente negativa no   hacía otra cosa que corroborar el enorme empeño del gobierno por tomar   distancia de un homicidio que se veía venir. Hasta ayer, la muerte del   joven Mariano Ferreyra podía no tener nombre ni fecha, pero en el   gobierno nacional todos temían que algo así pudiera llegar a suceder.   Era mucho el dinero en juego, de un negocio sucio que -“retorno”   mediante- vinculaba a funcionarios del gobierno, dirigentes de la Unión   Ferroviaria conducida por José Pedraza y concesionarios del Roca.<span id="more-297"></span>Un verdadero festival de subsidios aportados por la gestión K (Néstor  y Cristina); la contratación de trabajadores tercerizados con el fin de  fraguar mayores niveles de eficiencia empresarial; la complicidad de la  burocracia sindical de varios gremios y la contratación de barras  bravas para mantener el sistema en funcionamiento; fue alimentando una  caldera que estalló ayer y cuyas consecuencias son hoy impredecibles.</p>
<p>Durante tres años se produjeron múltiples reclamos por equiparación  de salarios e incorporación a planta permanente de los numerosos obreros  precarizados que cumplían similares funciones a los ferroviarios, pero  cobraban menos de la mitad. Durante ese tiempo, los bloqueos de  boleterías o cortes de vías eran explicados a la sociedad como tramas de  una confusa disputa sindical, cuando en realidad encubrían negocios del  propio gobierno, empresarios amigos y la burocracia sindical.</p>
<p>La muerte de Mariano Ferreyra, un estudiante trabajador de 23 años,  es la consecuencia preanunciada de los grandes negociados que se  realizan al amparo del poder. El enriquecimiento en la función pública,  la desinformación; los pactos de impunidad, la ineficiencia de la  justicia, el estímulo a la violencia, la manipulación espuria de grandes  causas sociales y la soberbia en el desempeño del gobierno, demuestran  una vez más sus secuelas dramáticas.</p>
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		<title>La inteligencia está hecha</title>
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		<pubDate>Tue, 21 Sep 2010 23:09:54 +0000</pubDate>
		<dc:creator>admin</dc:creator>
				<category><![CDATA[Política]]></category>

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		<description><![CDATA[Lo que hoy se describe como crisis de la seguridad, es solo una manifestación más de un sistema en crisis. La verdad es que decimos mucho y bien poco al mismo tiempo, cuando afirmamos que una serie de factores convergentes concurren para configurar el clima de inseguridad en que vivimos, en especial rodea las grandes [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><a href="http://brunati.com.ar/wps/wp-content/uploads/2010/09/luisbforo12.jpg"><img class="alignleft size-full wp-image-220" title="luisbforo12" src="http://brunati.com.ar/wps/wp-content/uploads/2010/09/luisbforo12.jpg" alt="" width="300" height="205" /></a>Lo que hoy se describe como crisis de la seguridad, es solo una manifestación más de un sistema en crisis. La verdad es que decimos mucho y bien poco al mismo tiempo, cuando afirmamos que una serie de factores convergentes concurren para configurar el clima de inseguridad en que vivimos, en especial rodea las grandes ciudades.</p>
<p>Entre las causas globales, aquellas que no afectan solo a nuestro país, se debe consignar en primer lugar la crisis del sistema laboral tradicional y la falta de mecanismos de reemplazo que permitan al ser humano de nuestros días y en especial a las nuevas generación, formas legítimas de inclusión social, cultural y económica.</p>
<p>Dice Jeremy Rifkin en su celebre obra  “El fin del trabajo” (Paidos 1996): “Desahuciados, muchos no tendrán otra alternativa para sobrevivir, que caer en una economía irregular. Algunos llevarán a cabo trabajos ocasionales a cambio de comida y alojamiento. Otros caerán en el crimen menor. El tráfico de droga y la prostitución continuaran incrementándose, a medida que millones de seres humanos, abandonados por una sociedad que ya no los necesita o que no aprecia su trabajo, intentarán mejora su destino en la vida. Sus peticiones de ayuda en gran parte serán ignoradas, mientras los gobiernos llenan sus bolsillos y cambian sus prioridades de gastos de la creación de empleo y subsidios, al refuerzo de las estructuras policiales y la construcción de mas prisiones.”<span id="more-193"></span></p>
<p>En este sentido, si la distribución de los beneficios de la primera revolución industrial hizo necesaria la jornada de ocho horas, el sábado inglés, las vacaciones y otros beneficios,  la fenomenal envergadura y vastedad de la revolución tecnológica de nuestros días, haría necesaria una jornada laboral inferior a 1 hora, para socializar los beneficios generados por la capacidad creadora del cerebro humano.</p>
<p>Es indudable que el fenómeno de la “falta de trabajo”, unido a la exhibición publicitaria, centralmente a través de la TV y el cine de los estándares de calidad de vida y confort alcanzado por los sectores incluidos, coloca al ser humano ante una tensión sin precedentes. Quien tiene dinero goza, el no tiene sufre y ante quien no se resigna a la injusta situación, se abre el camino de la violación.</p>
<p>Nuestra problemática</p>
<p>En nuestro caso y en especial en el marco de la responsabilidad asumida por esta comisión “Fuerzas Policiales y Política de Seguridad”, resulta muy difícil dejar afuera problemas tales como la crisis de bipartidismo en Argentina, la fenomenal e injusta distribución del ingreso en nuestro medio, la clientelización de la pobreza, la corrupción judicial y los intrincados mecanismos que la vinculan con la corrupción política, la falta de metas existenciales claras, entre muchas otras cuestiones. Deberíamos sin embargo, pasar a un análisis más especifico.</p>
<p>En ese sentido diría que, muchos de los factores que amenazan a la sociedad en su conjunto, se descargan en forma especifica en el área que nos hemos propuesto y de ahí el titulo algo provocativo, de este encuadre: “La inteligencia está hecha”</p>
<p>Salvo honrosísimas  excepciones, que siempre las hay, las fuerzas de seguridad, su personal, cuadros jerárquicos y organización institucional, están insertas, como todos nosotros, en la decadencia ética y política acentuada por el bipartidismo y sus complicidades concomitantes.</p>
<p>No hay juego de salón, competencia ni deporte alguno en el cual sea posible  cambiar las reglas del partido que se está por jugar. Tampoco sería fácil  imponer a todos los contrincantes un reglamento acordado por los dos equipos más poderosos y menos aún que mansamente se acepte que el último “campeón” sea a su vez; arbitro del campeonato. Las modificaciones de reglamento suelen ser eventos excepcionales, producto de prolongados acuerdos y estudios minuciosos, pero sin embargo en la “seria” arena de la política y en especial de nuestro modo de hacer política; sucede exactamente lo contrario: nunca hubo dos partidos con el mismo reglamento.</p>
<p>Parece un chiste, pero lamentablemente es parte de la realidad. La banca, o sea el oficialismo de esta timba tragicómica y su principal partenaire, PJ y UCR, inventan e imponen con complicidad de la justicia las reglas más “convenientes” para el match que viene, a fin de asegurarse resultados. Cambios de fecha, modificaciones instrumentales, alteraciones substanciales y hasta acuerdos con respecto a lo que se va a poner en disputa, son moneda corriente.</p>
<p>Podría hablar del pacto de Olivos 1 (Menem PJ – Alfonsín UCR) o el pacto  de Olivos 2, (nuevamente PJ – UCR), instrumentado en diciembre de 2009, o sea 24 horas antes de que el kirchnerismo perdiese la mayoría en el Congreso, impulsa el “bipartidismo forzado por ley”, a través de la llamada “Reforma Política”, pero basta con decir que en este venturoso cuarto de siglo en democracia, no ha habido nunca dos elecciones con las mismas reglas de juego.</p>
<p>Luego de intentar garantizar la impunidad de su retirada, la más cruel y corrupta de las dictaduras fue paradójicamente, la que convocó las elecciones más “imparciales”. Ya en “democracia” desde 1983 hasta la actualidad se introdujeron un total de 56 modificaciones de diversa índole y envergadura a las leyes 23.476,  24.094, 24.444, 25.610   25.858, 25.983 y 26.215 que regulan el ejercicio de los derechos del ciudadano de elegir a sus representantes. En otras palabras, no hubo un solo acto electoral para el cual, quien manejaba  los comicios se resistiese a la tentación de manipular las reglas de juego en su favor con sentido de aplicación inmediata y en beneficio del bipartidismo. La clase política en representación de la voluntad popular, defiende sus intereses de clase.</p>
<p>Desde esta perspectiva y desde esta falta de apego a la ley creo que sería conveniente analizar que no sólo respecto del delito común la inteligencia ya está hecha y todo aquello que no tributa por los canales legales y las cajas  de Afip o Arba, de algún modo también “aporta”  a través de las ventanillas del circuito ilegal. Así como los  desarmaderos, el juego clandestino, la venta de drogas y la prostitución (por nombrar solo algunos) encuentran lugar donde tributar, no es menos cierto que el tráfico de influencia, la corrupción política, los negocios ilegales de guante blanco, encuentran su correlato en el obsceno costo de las campañas electorales, el enriquecimiento en la función pública, la compraventa de conciencias y la degradación del sistema judicial, también por nombrar solo algunos de los ilícitos generados al amparo de un poder sustentado por un bipartidismo agotado y sin capacidad, voluntad política ni credibilidad social para ensayar salida alguna.</p>
<p>En política como en la vida se puede hacer cualquier cosa, menos escapar a las consecuencias de las cosas que se hacen. El problema de la seguridad en lo relativo al área especifica de esta comisión, como me animo a decir en todas las demás, es un problema político y a mi juicio debe ser abordado como tal, admitiendo que es mucho lo técnicamente posible de proponer y realizar, dentro de un marco político adecuado, como indudablemente inútil todo lo que se realice fuera de él.</p>
<p>(*) Luis Brunati:</p>
<p>Coordinación de la comisión  “Fuerzas Policiales y Política de Seguridad”, del</p>
<p>“2º Foro por un proyecto emancipador”  sobre “Inseguridad, violencia y delito organizado”</p>
<p>Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad Nacional de Buenos Aires. 18-9-2010</p>
<div id="_mcePaste" style="position: absolute; left: -10000px; top: 0px; width: 1px; height: 1px; overflow: hidden;">
<p class="ecxMsoNormal" style="text-align: center;"><span style="font-size: 20pt; font-family: Arial;">INSEGURIDAD</span></p>
<p class="ecxMsoNormal" style="text-align: center;"><span style="font-size: 20pt; font-family: Arial;"> </span></p>
<p class="ecxMsoNormal" style="text-align: center;"><span style="font-size: 20pt; font-family: Arial;">La inteligencia está hecha</span></p>
<p class="ecxMsoNormal" style="text-align: center;"><strong><span style="font-size: 10pt; font-family: Arial;">Por Luis Brunati (*)</span></strong></p>
<p><strong> </strong></p>
<p class="ecxMsoNormal" style="text-align: center;"><span style="font-size: 18pt; font-family: Arial;"> </span></p>
<p class="ecxMsoNormal"><span style="font-family: Arial;"><span style="font-size: small;">Lo que hoy se describe como crisis de la seguridad, es solo una manifestación más de un sistema en crisis.</span></span></p>
<p class="ecxMsoNormal"><span style="font-family: Arial;"><span style="font-size: small;">La  verdad es que decimos mucho y bien poco al mismo tiempo, cuando  afirmamos que una serie de factores convergentes concurren para  configurar el clima de inseguridad en que vivimos, en especial rodea las  grandes ciudades.<span> </span></span></span></p>
<p class="ecxMsoNormal"><span style="font-family: Arial;"> </span></p>
<p class="ecxMsoNormal"><span style="font-family: Arial;"><span style="font-size: small;">Entre  las causas globales, aquellas que no afectan solo a nuestro país, se  debe consignar en primer lugar la crisis del sistema laboral tradicional  y la falta de mecanismos de reemplazo que permitan al ser humano de  nuestros días y en especial a las nuevas generación, formas legítimas de  inclusión social, cultural y económica. </span></span></p>
<p class="ecxMsoNormal"><span style="font-family: Arial;"> </span></p>
<p class="ecxestilo2" style="text-align: justify;"><span style="font-family: Arial;"><span style="font-size: small;">Dice Jeremy Rifkin en su celebre obra<span> </span>“El fin del trabajo” (Paidos 1996): </span></span><em><span style="font-family: Arial;"><span style="font-size: small;">“Desahuciados,  muchos no tendrán otra alternativa para sobrevivir, que caer en una  economía irregular. Algunos llevarán a cabo trabajos ocasionales a  cambio de comida y alojamiento. Otros caerán en el crimen menor. El  tráfico de droga y la prostitución continuaran incrementándose, a medida  que millones de seres humanos, abandonados por una sociedad que ya no  los necesita o que no aprecia su trabajo, intentarán mejora su destino  en la vida. Sus peticiones de ayuda en gran parte serán ignoradas,  mientras los gobiernos llenan sus bolsillos y cambian sus prioridades de  gastos de la creación de empleo y subsidios, al refuerzo de las  estructuras policiales y la construcción de mas prisiones.”<span> </span></span></span></em></p>
<p class="ecxestilo2" style="text-align: justify;"><span style="font-family: Arial;"><span style="font-size: small;">En  este sentido, si la distribución de los beneficios de la primera  revolución industrial hizo necesaria la jornada de ocho horas, el sábado  inglés, las vacaciones y otros beneficios,<span> </span>la fenomenal  envergadura y vastedad de la revolución tecnológica de nuestros días,  haría necesaria una jornada laboral inferior a 1 hora, para socializar  los beneficios generados por la capacidad creadora del cerebro humano.</span></span></p>
<p class="ecxestilo2" style="text-align: justify;"><span style="font-family: Arial;"> </span></p>
<p class="ecxestilo2" style="text-align: justify;"><span style="font-family: Arial;"><span style="font-size: small;">Es  indudable que el fenómeno de la “falta de trabajo”, unido a la  exhibición publicitaria, centralmente a través de la TV y el cine de los  estándares de calidad de vida y confort alcanzado por los sectores  incluidos, coloca al ser humano ante una tensión sin precedentes. Quien  tiene dinero goza, el no tiene sufre y ante quien no se resigna a la  injusta situación, se abre el camino de la violación. </span></span></p>
<p class="ecxestilo2" style="text-align: justify;"><span style="font-family: Arial;"><span style="font-size: small;"> </span></span><span style="font-family: Arial;"><span style="font-size: small;"> </span></span></p>
<p class="ecxestilo2" style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: Arial;">Nuestra problemática</span><span style="font-family: Arial;"><span style="font-size: small;"><span> </span></span></span></p>
<p class="ecxestilo2" style="text-align: justify;"><span style="font-family: Arial;"><span style="font-size: small;"> </span></span></p>
<p class="ecxestilo2" style="text-align: justify;"><span style="font-family: Arial;"><span style="font-size: small;">En  nuestro caso y en especial en el marco de la responsabilidad asumida  por esta comisión “Fuerzas Policiales y Política de Seguridad”, resulta  muy difícil dejar afuera problemas tales como la crisis de bipartidismo  en Argentina, la fenomenal e injusta distribución del ingreso en nuestro  medio, la clientelización de la pobreza, la corrupción judicial y los  intrincados mecanismos que la vinculan con la corrupción política, la  falta de metas existenciales claras, entre muchas otras cuestiones.  Deberíamos sin embargo, pasar a un análisis más especifico.</span></span></p>
<p class="ecxestilo2" style="text-align: justify;"><span style="font-family: Arial;"> </span></p>
<p class="ecxestilo2" style="text-align: justify;"><span style="font-family: Arial;"><span style="font-size: small;">En  ese sentido diría que, muchos de los factores que amenazan a la  sociedad en su conjunto, se descargan en forma especifica en el área que  nos hemos propuesto y de ahí el titulo algo provocativo, de este  encuadre: “La inteligencia está hecha”</span></span></p>
<p class="ecxestilo2" style="text-align: justify;"><span style="font-family: Arial;"> </span></p>
<p class="ecxestilo2" style="text-align: justify;"><span style="font-family: Arial;"><span style="font-size: small;">Salvo honrosísimas<span> </span>excepciones,  que siempre las hay, las fuerzas de seguridad, su personal, cuadros  jerárquicos y organización institucional, están insertas, como todos  nosotros, en la decadencia ética y política acentuada por el  bipartidismo y sus complicidades concomitantes. </span></span></p>
<p class="ecxestilo2" style="text-align: justify;"><span style="font-family: Arial;"> </span></p>
<p class="ecxestilo2" style="text-align: justify;"><span style="font-family: Arial;"><span style="font-size: small;">No hay juego de salón, competencia ni deporte alguno en el cual sea posible<span> </span>cambiar las reglas del partido que se está por jugar. Tampoco sería fácil<span> </span>imponer  a todos los contrincantes un reglamento acordado por los dos equipos  más poderosos y menos aún que mansamente se acepte que el último  “campeón” sea a su vez; arbitro del campeonato. Las modificaciones de  reglamento suelen ser eventos excepcionales, producto de prolongados  acuerdos y estudios minuciosos, pero sin embargo en la “seria” arena de  la política y en especial de nuestro modo de hacer política; sucede  exactamente lo contrario: nunca hubo dos partidos con el mismo  reglamento. </span></span></p>
<p class="ecxestilo2" style="text-align: justify;"><span style="font-family: Arial;"> </span></p>
<p class="ecxestilo2" style="text-align: justify;"><span style="font-family: Arial;"><span style="font-size: small;">Parece  un chiste, pero lamentablemente es parte de la realidad. La banca, o  sea el oficialismo de esta timba tragicómica y su principal partenaire,  PJ y UCR, inventan e imponen con complicidad de la justicia las reglas  más “convenientes” para el match que viene, a fin de asegurarse  resultados. Cambios de fecha, modificaciones instrumentales,  alteraciones substanciales y hasta acuerdos con respecto a lo que se va a  poner en disputa, son moneda corriente. </span></span></p>
<p class="ecxestilo2" style="text-align: justify;"><span style="font-family: Arial;"> </span></p>
<p class="ecxestilo2" style="text-align: justify;"><span style="font-family: Arial;"><span style="font-size: small;">Podría hablar del pacto de Olivos 1 (Menem PJ – Alfonsín UCR) o el pacto<span> </span>de  Olivos 2, (nuevamente PJ – UCR), instrumentado en diciembre de 2009, o  sea 24 horas antes de que el kirchnerismo perdiese la mayoría en el  Congreso, impulsa el “bipartidismo forzado por ley”, a través de la  llamada “Reforma Política”, pero basta con decir que en este venturoso  cuarto de siglo en democracia, no ha habido nunca dos elecciones con las  mismas reglas de juego. </span></span></p>
<p class="ecxestilo2" style="text-align: justify;"><span style="font-family: Arial;"> </span></p>
<p class="ecxestilo2" style="text-align: justify;"><span style="font-family: Arial;"><span style="font-size: small;">Luego  de intentar garantizar la impunidad de su retirada, la más cruel y  corrupta de las dictaduras fue paradójicamente, la que convocó las  elecciones más “imparciales”. Ya en “democracia” desde 1983 hasta la  actualidad se introdujeron un total de 56 modificaciones de diversa  índole y envergadura a las leyes 23.476,<span> </span>24.094, 24.444, 25.610<span> </span>25.858,  25.983 y 26.215 que regulan el ejercicio de los derechos del ciudadano  de elegir a sus representantes. En otras palabras, no hubo un solo acto  electoral para el cual, quien manejaba<span> </span>los comicios se  resistiese a la tentación de manipular las reglas de juego en su favor  con sentido de aplicación inmediata y en beneficio del bipartidismo. La  clase política<strong> </strong>en representación de la voluntad popular, defiende sus intereses de clase.</span></span></p>
<p class="ecxestilo2" style="text-align: justify;"><span style="font-family: Arial;"> </span></p>
<p class="ecxestilo2" style="text-align: justify;"><span style="font-family: Arial;"><span style="font-size: small;">Desde esta perspectiva y desde esta falta de apego a la ley creo que sería conveniente analizar que <strong>no sólo respecto del delito común la inteligencia ya está hecha</strong> y todo aquello que no tributa por los canales legales y las cajas<span> </span>de Afip o Arba, de algún modo también “aporta”<span> </span>a través de las ventanillas del circuito ilegal. Así como los<span> </span>desarmaderos,  el juego clandestino, la venta de drogas y la prostitución (por nombrar  solo algunos) encuentran lugar donde tributar, no es menos cierto que  el tráfico de influencia, la corrupción política, los negocios ilegales  de guante blanco, encuentran su correlato en el obsceno costo de las  campañas electorales, el enriquecimiento en la función pública, la  compraventa de conciencias y la degradación del sistema judicial,  también por nombrar solo algunos de los ilícitos generados al amparo de  un poder sustentado por un bipartidismo agotado y sin capacidad,  voluntad política ni credibilidad social para ensayar salida alguna.<span> </span></span></span></p>
<p class="ecxestilo2" style="text-align: justify;"><span style="font-family: Arial;"> </span></p>
<p class="ecxestilo2" style="text-align: justify;"><span style="font-family: Arial;"><span style="font-size: small;">En  política como en la vida se puede hacer cualquier cosa, menos escapar a  las consecuencias de las cosas que se hacen. El problema de la  seguridad en lo relativo al área especifica de esta comisión, como me  animo a decir en todas las demás, es un problema político y a mi juicio  debe ser abordado como tal, admitiendo que es mucho lo técnicamente  posible de proponer y realizar, dentro de un marco político adecuado,  como indudablemente inútil todo lo que se realice fuera de él.</span></span></p>
<p class="ecxestilo2" style="text-align: justify;"><span style="font-family: Arial;"><span style="font-size: small;"> </span></span></p>
<p class="ecxestilo2" style="text-align: justify;"><span style="font-size: 10pt; font-family: Arial;">(*) Luis Brunati:<strong> </strong></span></p>
<p class="ecxestilo2" style="text-align: justify;"><span style="font-size: 10pt; font-family: Arial;">Coordinación de la comisión<span> </span>“<span style="text-decoration: underline;">Fuerzas Policiales y Política de Seguridad</span>”, del</span></p>
<p class="ecxestilo2" style="text-align: justify;"><span style="font-size: 10pt; font-family: Arial;"><span> </span>“<span style="text-decoration: underline;">2º Foro por un proyecto emancipador</span>”<span> </span>sobre “Inseguridad, violencia y delito organizado”</span></p>
<p class="ecxestilo2" style="text-align: justify;"><span style="font-size: 10pt; font-family: Arial;">Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad Nacional de Buenos Aires. 18-9-2010</span></p>
</div>
]]></content:encoded>
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		<title>Otra mirada sobre la inseguridad</title>
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		<pubDate>Mon, 30 Aug 2010 13:04:31 +0000</pubDate>
		<dc:creator>admin</dc:creator>
				<category><![CDATA[Publicaciones]]></category>

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		<description><![CDATA[Luis Brunati (especial para ARGENPRESS.info) viernes 27 de noviembre de 2009 El termino “inseguridad” tiene, en la actualidad, un claro significado. Si se nos anuncia que alguien va a hablar sobre seguridad no habría dudas: sabríamos que va a referirse a la problemática delictiva. En el mismo sentido, un Ministerio de Seguridad sería el encargado [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<div><span style="font-size: xx-small;">Luis Brunati (especial para ARGENPRESS.info) </span>viernes 27 de noviembre de 2009</div>
<div><span style="font-size: xx-small;"> </span>El termino “inseguridad” tiene, en la actualidad, un claro significado.</div>
<div><a href="http://brunati.com.ar/wps/wp-content/uploads/2010/08/contenido.jpg"><img class="alignleft size-full wp-image-144" title="contenido" src="http://brunati.com.ar/wps/wp-content/uploads/2010/08/contenido.jpg" alt="" width="267" height="208" /></a>Si se nos anuncia que alguien va a hablar sobre seguridad no habría  dudas: sabríamos que va a referirse a la problemática delictiva. En el  mismo sentido, un Ministerio de Seguridad sería el encargado de conducir  a la Policía y luchar contra el delito. Sin embargo, las cosas no  siempre fueron así.</div>
<div>El vocablo “seguridad” es definido por el diccionario como “Calidad de seguro”, en tanto que “seguro” es definido así:</div>
<div>“Libre y exento de todo daño o riesgo. Indubitable y en cierta  manera infalible. Firme, que no está en peligro de faltar o caer.  Desprevenido, ajeno de sospecha. Seguridad, certeza, confianza. Lugar o  sitio libre de todo peligro.”</div>
<div>De manera que, si nos atenemos a la simple definición del término,  un Ministerio de Seguridad debería ocuparse del pleno empleo, la certeza  de futuro, la previsión social y, en general, de todo aquello vinculado  a la dignidad humana. Hacer de la sociedad un espacio deseable,  promisorio, alcanzable, en lugar de tratar de impedir los efectos  indeseables de una sociedad injusta.</div>
<div><span id="more-141"></span></div>
<div>Por extensión, el diccionario define otros dos vocablos:</div>
<div>“De seguridad” Locución adverbiativa que se aplica a los objetos y  dispositivos que sirven para hacer segura una cosa. (Ej.: dispositivo o  elemento de seguridad)</div>
<div><a href="http://brunati.com.ar/wps/wp-content/uploads/2010/08/indigencia.jpg"><img class="alignleft size-full wp-image-145" title="indigencia" src="http://brunati.com.ar/wps/wp-content/uploads/2010/08/indigencia.jpg" alt="" width="490" height="323" /></a>“Seguridad social” Legislación que protege a los trabajadores y sus familias de cualquier eventualidad.”</div>
<div>La lingüística estructural – y en especial la semántica – dan  cuenta del significado no rígido y mucho menos definitivo de las  palabras. De hecho, las palabras cambian su significado y esto resulta  fácil de comprobar. Se diría que es una de las tantas experiencias de  cambio sencillamente observable. Las palabras pueden ampliar o  restringir su significación e incluso es posible verificar cambios  desvinculados de su extensión. Algunos de los principales factores de  cambio de significado de las palabras, tienen relación con la  interacción de causales históricas, lingüísticas, sociales y  psicológicas.</div>
<div>Pero está claro que, en su camino de evolución, las palabras no  asumen el nuevo significado una vez agotado el anterior. No es ése el  mecanismo. El nuevo significado es, en realidad, una resignificación.  Una actualización del significado precedente.</div>
<div>Desde este razonamiento es posible advertir que al hablar de  “inseguridad”, estamos haciendo referencia a muchas otras  “inseguridades”. Es decir que, al hablar de “inseguridad”, en realidad  estamos resignificando el término, una amplia gama de “inseguridades”  que, en última instancia, tiende a abarcar el conjunto de significados  que la psiquis social concluye sintetizando en una expresión  determinada. En otras palabras, la nueva acepción de la palabra  inseguridad, da cuenta de la inseguridad laboral, provisional,  sanitaria, entre otras, sin dejar de incluir aspectos más complejos, de  naturaleza institucional y existencial, es decir de horizonte.</div>
<div>Sin duda, son muchas y muy profundas las causas que inciden en un  sentimiento como el de la inseguridad de horizonte y van desde la  inseguridad producida por los aspectos indeseables generados por la  fenomenal revolución tecnológica, generadora de más y más desempleo,  hasta la superpoblación planetaria, la declinación de la incidencia  religiosa en las distintas culturas o crisis terminal del concepto de  “progreso permanente” en que se apoyó la modernidad.</div>
<div>La depredación no es sólo “ecológica” en el sentido que usualmente  se asigna a ese término. La velocidad y voracidad de la ola depredatoria  tiende a ser aceptada como un hecho irreversible, esparciendo la idea  de que inevitablemente, todos habremos de ser alcanzados por sus  efectos. Asistimos a ese espectáculo bajo diversas formas. La  apropiación de los recursos naturales, “justifican” guerras. La pobreza y  devastación que sufren determinadas regiones del planeta, tienden a ser  “naturalizadas” del mismo modo que la opulencia y el despilfarro de  otras. Las batallas épicas de otrora parecen haber sido substituidas en  el imaginario colectivo, por la inmigración legal o ilegal.</div>
<div>Es curioso, pero cuando el que tiene más piensa en los desposeídos,  sólo piensa en términos de alimentación y a lo sumo de salud. Pero en  carne propia hasta el más insensible sabe que su inclusión demanda mucho  más que pan y agua. Pan y agua no suenan a vida sino a castigo. Los  habitantes de los grandes centros urbanos, es decir, donde se verifican  los mayores niveles de inseguridad, somos más concientes que nadie de la  fenomenal vidriera de bienes y servicios que ofrece el presente a quien  pueda adquirirlos. En un contexto así, resulta obvio que los “planes  sociales” pueden llegar a resolver el hambre, pero no el sentimiento de  exclusión.</div>
<div>Comparar las imágenes de futuro que imaginaba el cine, la  literatura, la plástica o la ciencia ficción durante el esplendor de la  promesa inclusiva, es decir a mediado del siglo XX, con la idea de  futuro que esas mismas expresiones ofrecen hoy, son suficientes para  imaginar lo que siente el ser humano en el presente.</div>
<div>Los cambios se aceleran. En sólo 30 años la humanidad pasó de un  horizonte de armonía, planificación y bienestar general a la idea de  futuro caótico, sólo eludido por nichos del privilegio.</div>
<div>El 80% de la humanidad debe conformarse hoy con el 13% de los  ingresos, mientras que el 20% más rico disfruta de 87%. Entre otras  cosas, las tecnologías que ahorran tiempo de trabajo humano, ha generado  una masa de población sobrante calculada en 2.000 millones de personas.  El recalentamiento global, la contaminación de los suelos, el agua y el  aire. La manipulación genética al margen de toda razón ética al impulso  del afán de lucro y el arrasamiento de los bienes naturales, son  algunos de los efectos inocultables del riesgo que corre el planeta  mismo. Resulta obvio que el progreso ya no es más progreso.</div>
<div>Mientras el ser humano de los años ‘50 se percibía a sí mismo como  generador de armonía, el ser humano actual comienza a pensar: “si no  cambiamos, desapareceremos como especie”. Lúcida frase que hago mía pero  en realidad pertenece Leonardo Boff.</div>
<div>La inseguridad en Argentina</div>
<div>Medir es comparar.</div>
<div>En un acto reflejo, realizado en forma automática y más a menudo de  lo que advertimos, cotidianamente tomamos medidas necesidad de pensar  en el proceso que implica. Las expresiones, casa grande, objeto pesado o  gran sequía son simples comparaciones con otras tomadas como patrón. Es  probable que en algún lugar de la memoria figure aún la definición de  metro patrón generada por la Academia se Ciencias de Francia o alguna  otra más moderna, pero lo importante es asumir que medir es siempre  comparar.</div>
<div>Ahora bien, ¿con que unidad de medida asumida como patrón hablamos  del incremento de la inseguridad presente? La respuesta es obvia: con la  medida de inseguridad conocida, y lo cierto es que Argentina en general  y los grandes conglomerados urbanos de nuestro país han tenido un alto  estándar de seguridad.</div>
<div>Hasta no hace muchos años nos sorprendía saber que, en algunas  grandes ciudades del mundo era riesgoso andar solo por la calle después  de la caída del sol. Más aún, resultaba llamativo, una especie de  contrasentido, que sociedades que tomábamos como ejemplo de evolución y  desarrollo en otros sentidos (ciudades de EE.UU. y Europa por ejemplo),  exhibieran una cara tan contradictoria en relación con el tema de la  inseguridad. En principio, se podría decir que medir el desarrollo de  una sociedad en función de sus logros materiales, no habrá de conducir a  un resultado eficiente en términos de calidad de vida.</div>
<div>Lo cierto es que, mientras en otras deslumbrantes ciudades del  mundo se tornaban riesgosas luego del ocaso, Buenos Aires se jactaba de  tener una avenida que “nunca duerme”, librerías que no cierran y una  intensa actividad social nocturna libre de riesgos. Durante largo tiempo  el índice de seguridad de Buenos Aires y otras grandes ciudades del  país fue muy alto. Es indudable que es ése y no otro el patrón de  medida, la unidad de medida de nuestra inseguridad de hoy.</div>
<div>Dos preguntas se desprenden en forma obligada de esta  consideración: ¿cuáles fueron las razones de aquellos niveles de  seguridad? -y consecuentemente- ¿cuáles son las razones de los actuales  niveles de inseguridad?</div>
<div>La respuesta es simple. Argentina pasó de 2,8% de subocupación y 3%  de desocupación en 1974, al 20% y 21% respectivamente en 2002. En el  presente, casi el 50% de la población activa trabaja en negro, se  encuentra contratada en forma precaria o no tiene posibilidad de obtener  empleo y el INDEC (cuyas estadísticas están seriamente sospechadas de  manipulación) acaba de reconocer un índice de desocupación superior al  9% De una cobertura social que llegó a superar el 90% en 1974, hemos  pasado a un presente en el cual esa cifra apenas supera el 20%,  componiendo los jóvenes el sector más perjudicado.</div>
<div>En el área educativa no nos va mejor. Históricamente ubicados en  los primero lugares en 2005, pasamos a ocupar el puesto 51 en una  encuesta realizada entre jóvenes de 14 y 17 años de edad en 57 países  realizada por la OCDE, organismo relacionado con UNESCO y UNICEF. Por  debajo de Argentina se puede encontrar a Colombia, Túnez, Azerbaiyán  Qatar y Kirguizistán. Entre otras cosas el estudio señala que el 50% de  los jóvenes de la franja no están en la escuela (cursando el  secundario).</div>
<div>Sin embargo, mientras la pobreza puede llegar a ser soportada en  condiciones de equidad, no sucede lo mismo con la injusticia, sobre todo  en ausencia de horizonte. La diferencia entre los salarios más bajos y  más altos, que rondaba las 6 veces hace 30 años, hoy supera las 18 veces  (valores real de mercado para el rubro construcción, tomando como base  el salario de bolsillo en blanco, sumado todos los adicionales y  descontado el correspondiente impuesto a las ganancias). Sin embargo,  aunque la diferencia provoque asombro, para establecer la profundidad de  la brecha en relación a quienes solo perciben planes sociales, esa  cifra debe ser multiplicada por 2, o sea 36 veces.</div>
<div>Degradación de la Ley</div>
<div>Al exigir leyes más duras se está diciendo al mismo tiempo, “las  leyes que tenemos, son insuficientes”, (leyes que prevén penas  insuficientes o aplicadas con insuficiente rigor o ambas cosas). Por  extensión deberíamos entender que se están demandando leyes de “temer”.  En un lenguaje más presentable: leyes que por su propio peso infundan  “respeto”. El reclamo de “mano dura”, hace lo mismo en relación los  jueces y la policía. El conciente colectivo ha detectado el  incumplimiento de la ley e imagina modos de hacerla cumplir, colocando  la pena de muerte en el límite extremo de esa lógica.</div>
<div>Surge una pregunta obvia ¿La idea de que en Argentina la ley no se  cumple, remite solo al ámbito del llamado “delito común”? Cuando  analizamos la conciencia colectiva, ¿no sería razonable hacerlo en  términos más amplios? La falta de respeto a las leyes y a la  Constitución Nacional en su carácter de ley de leyes, ¿no compondrá  entre los argentinos un fenómeno extremadamente más extendido de lo que  nos animamos a pensar? ¿Será absolutamente inocuo que un presidente haya  dicho por ejemplo? “Si decía lo que iba a hacer no me hubieran votado”,  jactándose de haber burlado la soberanía popular ¿No tendrán efecto  sobre la conciencia colectiva, las innumerables modificaciones a la  Constitución y las leyes, con fines exclusivamente electorales y de  ambición personal? ¿Qué efecto se supone que tendrán sobre la  conformación de la psiquis social medidas tales como el veto  presidencial a la Ley de Protección a los Glaciares, aprobada por casi  unanimidad en ambas cámaras y el posterior cambio de voto de una gran  cantidad de legisladores?</div>
<div>Los ejemplos en este sentido serían interminables. Con seguridad la  mayoría de nosotros podría recordar hasta más de un caso donde no solo  se dañó el respeto colectivo a la ley, sino que además, la burla a la  ley originó algún perjuicio en carne propia. Pero cuidado, este fenómeno  no se reduce al plano de lo político y el gobierno, que sin duda son  quienes tienen mayor responsabilidad en relación al efecto pedagógico de  la impunidad en el cumplimiento de la ley, hay ejemplos de este  comportamiento en el ámbito empresario, impositivo, comercial, académico  y hasta deportivo. Entre nosotros el quebrantamiento de la ley no paga.</div>
<div>Dónde estaban las voces que hoy reclaman leyes más duras cuando se  hipotecaba la Nación, se hacían fabulosos negocios personales con las  privatizaciones o se pretendía hacer creer que se había pagado la deuda  externa. En este país se denominó “candidaturas testimoniales” a una  escandalosa farsa, en la cual fuimos por Ley obligados a participar.  Aquí, el enriquecimiento en la función pública, la corrupción y el  tráfico de influencia, son moneda corriente. Porque no se reclama mano  dura contra ese tipo de delitos ¿será que hay una ley de descuento por  mayor?</div>
<p>“Primer mandatario” es quien tiene la primera y máxima  responsabilidad en el cumplimiento de la voluntad del mandante, que es  el pueblo. Pero en nuestro país, la picardía, la viveza, la  especulación, el oportunismo, las “operaciones publicitarias” y la  compra de conciencias, suponen estar en condiciones de sustituir a la  ética, la vocación de servicio y la inteligencia: ¿Es posible imaginar  que esto inversión de valores no habrá de acarrear consecuencias?</p>
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		<title>Argentina: “La reforma política”</title>
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		<pubDate>Sat, 21 Aug 2010 13:20:04 +0000</pubDate>
		<dc:creator>admin</dc:creator>
				<category><![CDATA[Publicaciones]]></category>

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		<description><![CDATA[Luis Brunati (especial para ARGENPRESS.info) ¿Que es? ¿Cuales son sus objetivos? ¿Cuales son sus exigencias? ¿Quienes facilitaron su aprobación? Posibles derivaciones y consecuencias. Que es “la reforma política” En sus orígenes, fines de 2007, intentó ser un proyecto de reforma al Código Electoral Nacional, impulsado al calor del amplio triunfo electoral de Cristina Fernández de [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Luis Brunati (especial para ARGENPRESS.info)</p>
<p>¿Que es? ¿Cuales son sus objetivos?  ¿Cuales son sus exigencias? ¿Quienes facilitaron<br />
su aprobación?  Posibles derivaciones y consecuencias.</p>
<p><strong><a href="http://brunati.com.ar/wps/wp-content/uploads/2010/08/99775.jpg"><img class="alignleft size-full wp-image-153" title="99775" src="http://brunati.com.ar/wps/wp-content/uploads/2010/08/99775.jpg" alt="" width="203" height="288" /></a>Que es “la reforma política”</strong></p>
<div>En sus orígenes, fines de 2007, intentó ser un proyecto de reforma  al Código Electoral Nacional, impulsado al calor del amplio triunfo  electoral de Cristina Fernández de Kirchner, quien duplicó en votos a  Elisa Carrió.</div>
<div>En teoría, el proyecto procuraba hacer más simple, económico,  moderno y transparente el vetusto sistema electoral argentino y de paso,  taparle la boca a la oposición, con respecto a las numerosas denuncias  de irregularidades que acompañaron aquellas elecciones.</div>
<div>En base a esas ideas, pero en el marco de un gran desprestigio, el  gobierno resucitó y apresuró el tratamiento de la “reforma” como un  intento desesperado para favorecer la reelección de Néstor Kirchner en  una carrera contra el reloj, pues el 3 de diciembre habría de perder su  mayoría en el Congreso, a raíz de la incorporación de los nuevos  legisladores.</div>
<div><span id="more-149"></span></div>
<div>Con el acelerador a fondo, el oficialismo hizo aprobar la  iniciativa el 18 de noviembre en diputados, el 2 de diciembre en  senadores y el 14 de diciembre fue publicada en el Boletín Oficial, con  el veto presidencial de dos artículos, como Ley 26.571.</div>
<div>Objetivos de la reforma</div>
<div>Combina dos objetivos. Uno de ellos en el plano local y de utilidad  tanto para la UCRL como el PJ, razón por la cual también se la conoce  como Pacto de Olivos 2. En el caso del radicalismo le permitiría superar  la diáspora impulsando una reunificación y en el caso del justicialismo  favorecer las chancees reelectivas de Néstor Kirchner para el 2011.</div>
<div>El segundo objetivo, en línea con los intereses del Departamento de  Estado de los Estados Unidos de Norte América, es “evitar la fractura  del bipartidismo en América Latina”. Este objetivo, de gran importancia  para el país del Norte y los intereses del “sistema” ha sido expresado  recientemente en varios documentos, dado que la “indisciplina” de varios  países de la región, como son los casos de Bolivia, Brasil, Uruguay,  Ecuador, Venezuela, Paraguay, etc., se halla directamente relacionada  con el surgimiento de terceras opciones.</div>
<div>Como es y en que consiste la reforma</div>
<div>El proyecto original fue tomado de la propuestas de Orlando J  Ferreres, viceministro de economía de Carlos Menem ligado al Grupo Bunge  &amp; Born, pero incluyo tantas modificaciones destinadas  fundamentalmente a cerrarle el camino a Solanas (el único que continúa  creciendo en las encuestas), que terminó convertido en un hibrido  prácticamente irreconocible y de muy difícil aplicación.</div>
<div>En su origen preveía un sistema de elecciones primarias similar al  de los EE. UU., trasformado aquí en “internas abiertas simultáneas y  obligatorias”. Para lograr ingresar en esas primarias se fijan  requisitos que solo dejarían en pié al PJ y la UCR, eliminando al 98% de  los partidos, incluyendo a los propios aliados k, que participan de las  reuniones de oposición a la reforma, pero tienen temor a firmar los  documentos y recursos judiciales que se vienen presentando.</div>
<div>La ley no solo no incorpora ningún elemento de economía,  modernización ni transparencia, además de no incorporar siquiera la  boleta única, (en América Latina solo resistida por Uruguay y  Argentina), sino que encarece el sistema obligando a la ciudadanía a  votar en las internas del PJ y la UCR, además de prácticamente impedir  la participación de los pequeños partidos.</div>
<div>Sin pretender reivindicar el sistema electoral norteamericano, se  debe señalar que en ese país ni siquiera las elecciones generales son  obligatorias y su legislación no impide la participación de partidos  pequeños, como es el caso de los partidos Libertario, Verde y de la  Constitución entre otros. El bipartidismo de los Estados Unidos es  consecuencia de la preeminencia de los dos partidos mayoritarios,  Demócrata y Republicano, y no una realidad forzada por ley.</div>
<div>“Reforma Política” viola la Constitución Nacional, los principios  más elementales del estado de derecho y hasta el artículo 21 de la  Declaración Universal de los Derechos Humanos de las Naciones Unidas.  Pero el veto presidencial de Cristina a los artículos 107 y 108 de la  Ley 26.571 en favor de su esposo, la convierten en un verdadero bochorno  más propio del fascismo o el feudalismo que del sistema republicano.</div>
<div>Quienes apoyaron la reforma</div>
<div>Aunque la reforma solo favorece a la UCR y el PJ, el gobierno logró  106 votos a favor, sumando al Frente Para la Victoria; numeroso votos  de la derecha y centro derecha. 6 del Frente Cívico por Santiago; 3 de  la Concertación; 3 del Movimiento Popular Neuquino; 2 del Partido  Renovador Salteño; 2 de la Corriente Peronista Federal (ex Unión-PRO); 2  de Unión Peronista (Beatriz Halack y Jorge Montoya, peronistas  disidentes); uno del Peronista Federal (el periodista Arturo Heredia) y  uno de Claudio Morgado (su compañera de bloque, Silvia Vázquez, votó en  contra). Además, el Gobierno contabilizó el respaldo de bloques  unipersonales como el cordobés ex radical Francisco Delich, el ex arista  fueguino Leonardo Gorbacz; el peronista misionero Emilio Kakubur; el  jujeño ex K Mario Martiarena; el catamarqueño Eduardo Pastoriza; la ex  pattista Adriana Tomaz, la ex menemista Paola Spatola y el exmacrista  Eduardo Lorenzo &#8220;Borocotó&#8221;.</div>
<div>Posibles derivaciones y consecuencias</div>
<div>La normativa vulnera los más elementales preceptos constitucionales y principios básicos del estado de derecho.</div>
<div>Si al perjuicio ocasionado a la casi totalidad de partidos  políticos, tradiciones, culturas democráticas y los derechos humanos se  añade que la medida de corte neofascista es acentuada por el veto de la  Presidenta Cristina Fernández de Kirchner, muy probablemente en  beneficio del Diputado Nacional y Presidente Consorte Néstor Kirchner,  se concluye un grotesco de proporciones, propio del feudalismo y que  hace dudar de incluso la posibilidad de atravesar con éxito los estrados  judiciales.</div>
<div>Cuanto antes advierta y corrija sus errores el gobierno, menor  habrá de ser el costo a pagar y menor la erosión al sistema democrático.</div>
<div>De persistir en la aplicación de la Reforma Electoral en los  términos de que expresa la Ley y el sostenimiento del veto, aún llegando  a atravesar con resultado favorable la instancia judicial, lo más  probable es que se termine desembocando en una grave abstención de la  ciudadanía y consecuencias imaginables.</div>
<p>Tal como sucediera con “la distribución de la renta” en  la 125, el “tren bala”, la “nacionalización” de Aerolíneas y el Fondo  del Bicentenario, entre otras iniciativas del gobierno, una retórica  patriótica ha servido para camuflar negocios personales, la defensa de  intereses neocoloniales y la violación de la Constitución Nacional y los  derechos humanos, integralmente considerados.</p>
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		<title>EL ENEMIGO PRINCIPAL Segunda y última parte Por Luis Brunati *</title>
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		<pubDate>Sat, 21 Mar 2009 13:26:51 +0000</pubDate>
		<dc:creator>admin</dc:creator>
				<category><![CDATA[Publicaciones]]></category>
		<category><![CDATA[Galasso Brunati Solanas Proyecto Sur]]></category>

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		<description><![CDATA[Creo necesario detenerme en un eje interesante de la segunda nota de Norberto Galasso (Página 12, 23/2/09), en el cual habla de lo pernicioso que sería para la los importantes procesos populares de América Latina, un giro a la derecha en Argentina. Demás está decir que comparto absolutamente el criterio. Lo que no comparto, es [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Creo necesario detenerme en un eje interesante de la segunda nota de  Norberto Galasso (Página 12, 23/2/09), en el cual habla de lo pernicioso  que sería para la los importantes procesos populares de América Latina,  un giro a la derecha en Argentina. Demás está decir que comparto  absolutamente el criterio. Lo que no comparto, es que haga falta una  derrota electoral K, para que ello se produzca. El giro a la derecha se  viene produciendo sin que -hasta el momento- haya hecho falta una  derrota electoral del gobierno. Más aún, a diferencia de lo sucedido en  Venezuela y Bolivia, donde el creciente respaldo electoral fue  correspondido con una profundización en sus definiciones, en el caso de  los Kirchner al mayor respaldo popular le siguió un retroceso. O sea  que, si el apoyo popular se traduce en mayor espacio para hacer lo que  un gobierno siente que debe hacer, es evidente que la pareja  presidencial siente para el lado contrario a lo que reclama ese apoyo  popular. Como todas las cosas, esto también tiene su historia.<br />
<span id="more-157"></span>Muchos que, como yo, votamos K y activamos en su favor para la  segunda vuelta,lo hicimos pensando en la necesidad de derrotar a Menem.  En mi caso personal, la decisión no fue fácil. Había sido testigo  directo del apoyo sureño al hijo de La Rioja. ”Aquí está el pueblo de  Santa Cruz apoyando el proceso de transformación y cambio que la  Argentina debe llevar adelante”, supo decir el entonces gobernador  Kirchner para recibir a Menem, a quien no dudó en definir como “El mejor  Presidente de la historia” a pesar de los indultos, el desguace de la  nación y todo lo que es de conocimiento público. Como una experiencia  particularmente grabada en la retina, estuvo siempre presente la  bochornosa sesión de la privatización de YPF y el papel especialisimo  que jugó en ella, tanto el gobernador como los diputados de Santa Cruz.</p>
<p>Con el triunfo de Menem, en primera vuelta, nuestro modesto grupo  entendió que se debía salir a activar, colaborando con todas nuestras  fuerzas para evitar que ese triunfo se consumara. Desde esa  responsabilidad participamos en diversos foros haciendo pública nuestra  posición: “Kirchner no es lo mismo que Menem”.<br />
La verdad es que, ya  en el gobierno, nos sorprendieron gratamente sus primeras acciones en  materia de derechos humanos. Para bien, las actitudes de este  presidente, nada tenían que ver con las de aquel intendente de Río  Gallegos. Como tantos otros, creí ver en la “conversión” un vínculo algo  oportunista, pero vínculo al fin, con el excepcional momento  Latinoamericano y los profundos cambios operados en la sociedad  argentina, de los cuales las jornadas del 19 y 20 de diciembre de 2001,  habían sido la expresión más palmaria. De hecho, algo de esa  reconsideración de los derechos humanos en las filas del PJ ya habíamos  tenido oportunidad de observar durante la brevísima presidencia de  Adolfo Rodríguez Sáa, en su reiterada invocación a “la lucha de las  Madres de Plaza de Mayo”.</p>
<p>Pero volviendo a Néstor y nuestro espacio, todo aquello reconfortaba  y preocupaba a la vez. Reconfortaba por las expectativas que generaba a  nivel local y regional. Preocupaba por el durísimo golpe que habría de  significar que, cuestiones tan sagradas, pudieran llegar ser  implementadas a favor de los intereses de siempre. Asimismo, con dudas y  todo, pensamos que se debía privilegiar la esperanza.</p>
<p>Con el correr del tiempo y las no pocas sobreactuaciones típicas de  toda conversión, fuimos advirtiendo que la primavera de los derechos  humanos se iba restringiendo selectivamente a cuestiones que no  afectaran los negocios. Como en la época de Menem-Cavallo-De La Rua, la  justicia social debía aguardar por el “derrame”. Con más tiempo, las  cosas se hicieron cada vez más nítidas y menos gratas. Al mismo tiempo  que en Venezuela y Bolivia se profundizaban el compromiso con el cambio;  en nuestro país, una retórica “progresista” anunciaba el extraordinario  “logro” de pagarle al FMI. Y con Ecuador ya incorporado a la causa  regional, el Congreso Argentino aprobaba la Ley antiterrorista a pedido  del gobierno norteamericano, y en la cortina de humo generada por la  controversia, se colaba la segunda privatización petrolera extendiendo  las concesiones hasta el año 2047, es decir, hasta la extinción total  del petróleo, tal como lo afirmara el MORENO y su presidente Pino  Solanas.</p>
<p>Cuando comenzó a insinuarse Paraguay como nueva esperanza, la pareja  presidencial anunciaba su intención de “honrar la deuda” con el Club de  París. Luego supimos del Tren Bala, derribado por la propuesta del Tren  Para Todos. Mas tarde surgió la “redistributiva” Resolución 125, que  encerraba un negociado del mismo monto que se proponía redistribuir; y  cuando aún no se habían acallado los ecos de aquel escándalo, surgía la  nacionalización de Aerolíneas por 1 dólar, trasformada recientemente en  otro nuevo escándalo al hacerse público el arreglo con Marsans. Y cuando  creímos que habíamos llegado al límite con el veto a la Ley de  protección de los glaciares a pedido de la Barric Gold, sobrevino el  blanqueo, el tarifazo y el desastre de Tartagal ocasionado por los  desmontes irracionales y la no reglamentación de la ley de bosques – a  pesar de que también se prefirió responsabilizar a la “pobreza  estructural y el egoísmo de los que más tienen”</p>
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		<title>Luis Brunati en Pagina/12</title>
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		<pubDate>Tue, 24 Feb 2009 12:28:08 +0000</pubDate>
		<dc:creator>admin</dc:creator>
				<category><![CDATA[Política]]></category>

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		<description><![CDATA[En 1987 fue nombrado ministro de Gobierno –no existía el de Seguridad– y quiso reformar la maldita Bonaerense. Lo primero que le hicieron fue tratar de regalarle una Itaka, un perro y un sobre &#8220;para hacer política&#8221;. Duró un año, se bancó varios autoacuartelamientos y tres interpelaciones. Desde su jardín cercano al río, con humor [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><span style="font-size: x-small;">En 1987 fue nombrado ministro de Gobierno –no  existía el de Seguridad– y quiso reformar la maldita Bonaerense. Lo  primero que le hicieron fue tratar de regalarle una Itaka, un perro y un  sobre &#8220;para hacer política&#8221;. Duró un año, se bancó varios  autoacuartelamientos y tres interpelaciones. Desde su jardín cercano al  río, con humor explica en detalle cómo funcionan los mecanismos de  corrupción y qué tan persuasivos son.</span></p>
<p><span id="more-160"></span></p>
<p><span style="font-size: x-small;">Sentado bajo los árboles de su casa, con el mate al lado y  los perros merodeando a su alrededor, Luis Brunati parece estar al  margen de las discusiones sobre la Bonaerense. Uno diría que está lejos  del debate entre garantías o mano dura, o de los efectos mediáticos del  caso Blumberg. Pero sólo parece. Porque Brunati –un aficionado a la  construcción de barcos, que adora navegar en el Tigre los fines de  semana– fue el primer funcionario de la democracia que se propuso  cambiar a la policía heredada de Ramón Camps. Nunca olvidó su primer  acercamiento con la Bonaerense, en diciembre de 1987, en una cena  organizada por un grupo de comisarios con la ayuda de un abogado ligado  al PJ. &#8220;Tenemos unos obsequios para usted, una Itaka, un ovejero alemán  adiestrado, porque usted va a necesitar seguridad. Y le ofrecemos un  aporte mensual, porque usted sabe que los recursos en política son  necesarios&#8221;, le dijeron aquella vez mientras le entregaban un sobre.  Brunati no aceptó el sobre y según él en ese momento &#8220;terminó la etapa  del acercamiento y comenzó la confrontación&#8221;.</span></p>
<p>Aquel desencuentro inicial determinó la gestión de Brunati, que  debió renunciar al año de asumir por presiones de su propio partido y  ante la pasividad del entonces gobernador, Antonio Cafiero. En aquel  año, Brunati era ministro de Gobierno bonaerense –no existía el  Ministerio de Seguridad– y encabezaba un equipo integrado entre otros  por Osvaldo Caporal –luego abogado de Eduardo Duhalde– y el hoy  subsecretario general de la Presidencia, Carlos Kunkel. Desde esa  cartera intentó hacer profundos cambios sobre la policía con más  efectivos del país: realizó las primeras purgas de comisarios con  probada participación en hechos delictivos, investigó a la comisaría  primera de Lanús y apoyó la actuación de algunos jueces que  intervinieron en los primeros casos de gatillo fácil. No fue gratis: se  produjeron acuartelamientos de la policía, a su familia le llegaban  amenazas constantes y sus hijos se acostumbraron a dormir tirando los  colchones en el piso, por razones de seguridad.<br />
Quince años después,  Brunati se ubica en el rol del pionero que marcó el camino. Ya no  siente la sensación de derrota como aquella vez, cuenta, en que se  encontró con un juez que en 1988 investigaba la &#8220;segunda masacre de  Budge&#8221; y que tuvo que renunciar e irse a vivir a España. &#8220;Este es el  momento para dejar constancia de que hay decisión política de producir  una transformación profunda&#8221;, subraya. En una entrevista con Página/12,  Brunati habla de la designación de León Arslanian, del caso Blumberg y  el peligro de depender del &#8220;humor social&#8221;, de la relación entre  intendentes y comisarios y de las formas de financiamiento de la  política. Sobre todo, Brunati cuenta anécdotas de su paso por la función  pública que prueban, en los hechos, las denuncias que suelen hacer  jueces y especialistas que conocen cómo actúa la Bonaerense.</p>
<p>–¿Cuál fue la situación más compleja que le tocó vivir como ministro?<br />
–Hubo  un autoacuartelamiento al que decidí ponerle pecho. Era honorable que  yo fuera a hacerme cargo. En ese momento, Mario Cafiero me dice &#8220;yo te  acompaño&#8221;, cosa que valoro a nivel humano, de amistad, porque no era una  jugada sencilla. Era el riesgo físico también. Vamos al Departamento de  Policía. Apenas entramos nosotros con el auto un camión del Servicio  Penitenciario –del que casi nunca se habla a pesar de ser una de las  cosas más oscuras– se cruza detrás del auto nuestro. Ya era imposible  salir. Estábamos nosotros adentro, prácticamente secuestrados, reunidos  con parte de la plana mayor, la policía movilizada afuera, en la plaza  que está enfrente, gritando &#8220;la poli, unida, jamás será vencida&#8221;. Ese  era el panorama cuando uno de los miembros de la plana mayor le dice al  otro, apoyándole la pistola en la cabeza: &#8220;Desarmá esto porque te meto  un tiro&#8221;. Se toman algunas decisiones allí y se desarticula la  movilización.</p>
<p>–En aquella época, ¿la policía estaba involucrada en temas que en  ese momento eran considerados menores, como el pase de quiniela?<br />
–Yo  vivo en Argentina, en Buenos Aires. Podés no tener pruebas de muchas  cosas, pero de la participación en el juego clandestino, de las coimas  en aquellos momentos en las camineras, de esto todos tenemos  experiencia. Pero si querés analizarlo en términos más generales, en  aquel momento, y a partir de la gestión nuestra, algunos jueces se  dedicaron a realizar las primeras investigaciones en las comisarías:  escuchas telefónicas.</p>
<p>–¿Escuchas para qué?<br />
–Para detectar ilícitos de los cuales teníamos denuncias.</p>
<p>–¿De qué tenían denuncias?<br />
–De todo, desde el juego clandestino  hasta favores con respecto a determinados detenidos, formas de  funcionamiento alejadas de la moral y las buenas costumbres. En una de  las grabaciones se detectó a un funcionario del servicio de relaciones  exteriores, en aquel momento un embajador o ex embajador, pidiendo por  tres o cuatro detenidos. Se detectó funcionarios policiales haciendo  desde la comisaría una línea hot, se descubrieron puntos para investigar  ilícitos.</p>
<p>–¿La impresión que usted tenía era que la estructura de la  Bonaerense, como empresa recaudadora, de protección de los delitos  cometidos por otros, venía armada desde la época de Camps?<br />
–Para ser  absolutamente sincero, venía funcionando históricamente desde mucho  antes de la época de Camps. Pero durante mi actuación en el ministerio  la prensa hizo mucho hincapié en que el modelo de gestión que nosotros  llevábamos adelante venía a reemplazar y se oponía al que había  desarrollado Camps en la provincia de Buenos Aires. Hasta allí hubo un  sistema de funcionamiento y allí aparecía otro.</p>
<p>–¿Y qué proponía ese otro sistema impulsado por ustedes?<br />
–El  cumplimiento de la ley, el no negocio con la Bonaerense. El no acuerdo,  decisión de enfrentar la corrupción a fondo. Tuvo ventajas y  desventajas. Yo no tuve el beneficio de tener a la gente en la calle, de  tener a la sociedad movilizada. Tuve sí el beneficio de la comprensión  social y de la prensa. Pero no de la sociedad movilizada. No tuve ese  beneficio pero sí tuve el beneficio de la sorpresa. En aquel momento no  era imaginable una gestión como la nuestra. A punto tal, aunque no tengo  elementos para comprobar estas propuestas, que yo tuve propuestas  concretas de percibir de parte de jefes y oficiales que se proponían  como conducción. Tuve propuestas concretas de un aporte mensual.</p>
<p>–¿Aparte de su sueldo como funcionario?<br />
–Sí, aparte de mi sueldo. Era un aporte mensual teóricamente para el partido, para la gestión.</p>
<p>–¿Cuánto era?<br />
–Y&#8230; mucha plata.<br />
–Se acuerda cuánto era en aquella época?<br />
–Por supuesto.</p>
<p>–¿Y quién era el que ofrecía?<br />
–Yo no puedo decirle, esto es un delito. No tengo testigos.</p>
<p>–¿El ofrecimiento venía desde la propia policía o desde el PJ?<br />
–Noo, nooo. Del partido no. La policía.</p>
<p>–¿En su época, la policía estaba vinculada al tráfico de drogas?<br />
–En  aquellos tiempos el tema de las drogas era enormemente menos  significativo que hoy. Era un tema de debate conceptual. En aquel  momento había una participación menor de la policía en el tema de la  droga.</p>
<p>–Y qué impresión tiene de lo que sucede ahora?<br />
–El tráfico ha  crecido de una manera verdaderamente muy importante, extraordinaria. Y  creo que existe hoy una vinculación por lo menos en algunos sectores en  la regulación de ese negocio.</p>
<p>–¿Sectores de la policía?<br />
–&#8230; (asiente)</p>
<p>–¿Y qué es la regulación de ese negocio?<br />
–¿Cómo es la regulación  de la práctica ilegal de la medicina en la provincia de Buenos Aires?  Sé que existe un curandero en el barrio, todos sabemos que existen, pero  tiene que pasar una cuota. Eso funciona así. Como funciona así el  quinielero del barrio, como funcionan así otras cosas. La tecnología,  utilizada para la administración de una actividad ilícita de menor  cuantía, es útil para el desarrollo de otras. Y esto tiene que ver con  lo que estamos hablando. Es posible mechar rubros.</p>
<p>–¿De qué tecnología hablamos?<br />
–La tecnología es un método de  organización, un método para asignar quién tiene que ir y cobrar y cómo  se hace y de cuánto son las cuotas. No es arbitrario. Ni siquiera es que  hay un distrito más caro que otro. Cuando hablo de un método, una  tecnología, una gestión, hablo del desarrollo, la existencia y la  permanencia de este tipo de métodos aceptados.</p>
<p>–Usted contaba que hubo investigaciones de jueces, con escuchas  telefónicas, las primeras contra la policía. ¿Cuáles fueron los temas  serios que influyeron para que usted tuviera que retirarse?<br />
–Los  problemas que determinan mi alejamiento no son los que descubren a la  policía, sino la presión del ámbito político a las características de mi  gestión. Yo fui ministro un año. En un año fui interpelado tres veces.  Antes yo había sido diputado provincial cuatro años: en esos cuatro años  había habido una sola interpelación por un tema grave, de obras  públicas. En un año tres interpelaciones por una política que tenía  apoyo de la sociedad y consenso en la prensa es mucho. Incluso en un  momento el gobernador (Antonio Cafiero) me dice: &#8220;Mire, por qué no se  viene a casa, así charlamos esto con tranquilidad&#8221;. Yo llegué a la casa  del gobernador, en la gobernación, en la calle 5, y me esperaban casi  todos los legisladores peronistas. Iba a ser una charla entre nosotros.  En aquel momento se cuestionó que era una gestión que generaba muchas  tensiones, que generaba mucho ruido. Apoyar una gestión de ese tipo  tiene un costo.</p>
<p>–Si no hubiera estado presionado desde la política, ¿cuál espera que podrían haber sido los resultados de su gestión?<br />
–La  política tiene la obligación, y esto no es retórica, ni una frase  moralista, de producir una evolución. Es necesario un apoyo para llevar  adelante una gestión que modifique, que permita evolucionar en un tema  muy sensible. Además, éste es un tema en el que no es central el punto  de los recursos. Cuando Solá dice &#8220;vamos a incorporar cinco mil  empleados para actividades administrativas y sacar cinco mil policías a  la calle&#8221;, yo lo entiendo como un discurso, como un comentario con  objetivos mediáticos. Pero creo que nadie seriamente está pensando que  la resolución de los problemas de seguridad de la provincia pasa por  salir a apresar delincuentes ocasionales. Acá hablamos de inteligencia  que ya está hecha, hablamos de casos gravísimos de corrupción cada vez  más graves, hablamos de que cuando aparece un ilícito impactante en la  sociedad al poco tiempo se descubre la participación de algún  funcionario policial. De eso estamos hablando.</p>
<p>–¿La policía hace política dejando que sucedan delitos altisonantes, es su forma de marcar la cancha, de influir?<br />
–Yo  creo que sí, que siempre hace política. Lo hace no sólo en ese sentido,  sino también por omisión. Cuando yo fui ministro, me daba cuenta de la  sorpresa, de la falta de experiencia de cómo manejarse con este tipo de  confrontación. Entonces, la actitud era muy elemental. Era, en aquellos  momentos, el autoacuartelamiento, la protesta airada, los planteos.</p>
<p>–¿En esa época hubo muchos autoacuartelamientos?<br />
–Hubo más de un  autoacuartelamiento y hubo planteos por escrito. Durante mi gestión  fueron las primeras purgas. Cuando a mí me toca asumir, di de baja a 48  jefes y oficiales de la mayor graduación. Me llegaban los informes de  inteligencia con respecto a sus antecedentes y había que elegir a  alguien para que fuera jefe de policía y, bueno, había que bajar mucho  en la pirámide para poder encontrar a alguien de quien por lo menos no  hubiera informes nefastos con respecto a la existencia de negocios o  participación en actividades no lícitas. No le estoy diciendo que había  que bajar mucho en la pirámide para nombrar a la Madre Teresa de  Calcuta. Había que bajar mucho para nombrar a alguien que no tuviera  informes negativos. En aquellos momentos la actitud de la policía era  muy primaria, más elemental: autoacuartelamientos, las movilizaciones de  la policía. Hubo movilizaciones muy importantes de uniformados. Nunca  más se dio eso. Hoy la actitud de la policía pasa más por un  asentimiento irreal, un laissez faire, un compromiso pour la gallerie,  una colaboración estética. Frente a directivas que consideran no  adecuadas, la Bonaerense hace la plancha. Eso fue muy visible cuando  Juan Pablo Cafiero fue ministro.</p>
<p>–Usted contaba el caso de un ofrecimiento de mucho dinero para usted o para financiar el partido. ¿Cómo fue?<br />
–Cuando  se corren los rumores de que yo voy a ser nominado ministro de  Gobierno, surge el ofrecimiento de conectarme con funcionarios  policiales de alto rango para obtener información, para acercar  elementos, para brindar propuestas. Entre esos ofrecimientos hay una  cena en la que un grupo importante de jefes y oficiales me preguntan si  tenía interés en informarme. Yo iba a desarrollar funciones en un área  muy sensible, muy compleja, y todo lo que fuera información me  interesaba. Entonces, en un momento de la cena quedo solo con dos  funcionarios policiales en actividad. Me tratan como ministro, aunque  todavía no lo era, iba a ser designado poco tiempo después. Y me dicen:  &#8220;Tenemos unos obsequios para usted, una Itaka, un ovejero alemán  adiestrado, porque usted va a necesitar seguridad. Y al mismo tiempo, le  ofrecemos una propuesta, porque usted sabe que los recursos en política  son necesarios. Le ofrecemos continuar con el mismo sistema con que se  movió el radicalismo hasta ahora&#8221;. Yo pregunto entonces cómo es ese  sistema. &#8220;Ese sistema es un aporte mensual&#8221;, me contestaron. Entonces yo  les dije: &#8220;Yo arma nunca usé, perro tengo y la plata me va a atar las  manos&#8221;. Allí se terminó la etapa de aproximación y comenzó una de  confrontación.</p>
<p>–¿Usted sabe si los ministros que lo sucedieron aceptaron esas propuestas?<br />
–No sé.</p>
<p>–¿Usted tiene información si el peronismo, o los partidos mayoritarios, se financian con aportes de la policía?<br />
–Me  cuesta entender que la moral tenga ficha de afiliación. Habrá gente  macanuda en todas las expresiones políticas, salvo algunas que desde un  punto de vista ideológico encarnan una concepción de la vida que no es  moralmente humanista. Pero yo creo que sí.</p>
<p>–¿Qué opina de la designación de Arslanian?<br />
–En términos  generales me parece positivo. Encarna una decisión en una dirección por  lo menos opuesta a la que en un momento encarnó Ruckauf. Ahora esa  política hay que sostenerla en el tiempo, porque si las políticas van a  durar lo que dura un funcionario no es humanamente posible anteponerse a  una institución que maneja enorme cantidad de recursos, organización,  armas, inteligencia, relaciones políticas. No hay un ser humano capaz de  soportar la presión que eso significa, ni políticas que puedan ser  sostenidas en el tiempo. Las políticas de Estado son posibles en la  medida en que se dé la participación de la sociedad. Existen  instituciones como el plebiscito, hay que aplicarlo, hay que introducir  en la sociedad un debate sobre estas cosas y que la sociedad tome  posición.Si no se buscan políticas de fondo, debatidas profundamente, se  corre el riesgo de caer en cuestiones impulsadas por el humor social.</p>
<p>–¿Comparte la denuncia de Marcelo Saín de que muchos intendentes del  conurbano, de la provincia de Buenos Aires, son socios o cómplices de  los policías de su distrito en algunos delitos, en algunos casos?<br />
–No  me cabe ninguna duda. Y le estoy hablando desde la experiencia, de  cuando se produce el primer planteo policial, en 1988. Era un planteo  inaceptable, que decía cosas inaceptables como &#8220;no aceptamos que los  funcionarios policiales sean llamados a declarar en el ámbito judicial  en igualdad de condiciones con reos comunes&#8221;. Se estaba diciendo que un  policía que era llamado a declarar por participar de un delito tenía que  participar en condiciones especiales. ¿Y la igualdad ante la ley? Una  de las cosas que la policía necesitaba para confrontar con nuestra  gestión era la movilización de sus cuadros. En aquella época el sistema  administrativo y la liquidación de sueldos se hacía en la misma  institución. Por algún error, no casual, una de las liquidaciones fue  pavorosa: de golpe, alguien recibió el 10 por ciento de lo que era su  sueldo. Ese fue el argumento formal para producir una movilización.  Entonces yo tomo nota de la importancia de retirar el sistema de  liquidación de haberes del espacio físico de la policía. Ese era el  argumento formal pero la confrontación era por otras cosas. Ese planteo  policial yo lo resuelvo dando de baja a esa cúpula, con muchas  presiones, enormes presiones. Se conforma una nueva dirección, a la que  le doy las nuevas directivas. El nuevo jefe me dice: &#8220;Mire, entiendo lo  que usted quiere hacer, ninguno de nosotros es una monjita, pero yo  estoy dispuesto a acompañar&#8221;. Le dije entonces que yo me encargaba de  los lineamientos, las directivas generales, y que él era responsable de  cómo respondía la policía ante esos lineamientos. A los dos días viene  el jefe de policía y me dice: &#8220;Mire, usted dice eso, pero cuando yo  quiero designar funcionarios en las comisarías primera de varios  distritos –y me da los nombres de los municipios– los intendentes  quieren imponerme los nombres&#8221;.</p>
<p>–¿Se acuerda cuáles eran esos distritos?<br />
–Sí, por supuesto. Los dos eran peronistas.</p>
<p>–¿Eran municipios importantes?<br />
–&#8230;(silencio) Cuando el policía  me dice cuáles eran los municipios, yo convoco entonces una reunión de  intendentes de toda la provincia. Vienen todos los intendentes de todas  las expresiones políticas, radicales y peronistas, y planteo el suceso.  &#8220;Acá ha sucedido esto, cuando se le pide a la policía un comportamiento y  parece dar muestras de voluntad de cumplirlo surge del ámbito político  la intención de no ceder, porque ‘terminó el tiempo de los radicales y  empezó el tiempo nuestro’. Hay intendentes que quieren funcionar de otro  modo. Yo quiero saber cuál es la opinión de ustedes, porque si esto  funciona así yo no tengo nada que hacer como ministro&#8221;, dije. Obviamente  la posición fue unánime. De apoyo, &#8220;no esto es una barbaridad, la  connivencia y lo otro&#8221;. El primero que abrió la boca fue uno de los dos  que el policía se había quejado.</p>
<p>–¿Y para qué le sirve a un intendente nombrar al comisario de la seccional primera de su distrito?<br />
–Hay  varias razones. Un nivel de participación, plantear que determinadas  cosas a mí no se me van a hacer. Si somos socios no me va a aparecer  ninguna cuestión grave, ¿no le parece? Las dos son nefastas, porque si  hay que utilizar un acuerdo con el submundo del delito para garantizar  que acá no me va a aparecer ningún cadáver es grave. Pero obviamente hay  municipios más fuertes y otros menos fuertes en ese sentido. Hay  intendentes a los que se les puede hacer lo que sea, y hay otros con los  que no se pueden hacer esas cosas.<br />
–Con el paso del tiempo, en esta  relación estrecha entre la policía y la política, han ido surgiendo  figuras que parecen representar lo que piensa la institución y que son  las que acercan las preocupaciones, la sensación térmica que se vive. Se  dice que uno de estos dirigentes es el senador provincial Horacio  Román, ¿hasta qué punto es un mito o es así?<br />
–Román y otros no son un mito.</p>
<p>–¿Qué significa que no son un mito? ¿De qué forma inciden en la realidad?<br />
–Y bueno, articularán relaciones&#8230;</p>
<p>–¿Usted, durante su paso por la gestión, tuvo conflicto con él?<br />
–Tuve  conflictos con dirigentes del peronismo y del radicalismo que me  vinieron a hacer planteos concretos si iba a nombrar a fulano o a  mengano, o cómo se arreglaba una cuestión de algún político en alguna  interpelación, o a partir de algo que hubiera surgido en los medios. &#8220;Si  lo de este señor se arregla, nuestra posición es una. Si no se arregla  es otra.&#8221; Son actitudes corporativas, hay una gran diferencia entre lo  político usado para defender intereses personales y lo político  partidario. Pero mientras usted me hacía estas preguntas, yo pensaba en  la prensa. ¿Hay medios o personas que no reciben plata de la policía?  Veías un titular en determinado diario, ese titular genera sensación  social, estados de ánimo, y responde a un interés muy definido vinculado  a la policía de la provincia. Eso también habla de relaciones  económicas.</p>
<p>–¿Cambió en algo la policía desde el 1988 a hoy?<br />
–Es peor. No se  debe separar lo que pasó en seguridad de la desmesurada orgía moral del  menemismo. El menemismo iluminó con una luz nefasta toda la escena  nacional. La degradación que hubo no sólo de patrimonio, de recursos,  también fue en estos otros espacios. No hay que olvidar la vinculación  de algunos policías con algunos atentados monstruosos, como el atentado a  la AMIA o a la embajada de Israel. No somos mejor sociedad hoy que  antes del menemismo. La voracidad sobre el tema recursos, el sálvese  quien pueda, se ha profundizado.<br />
–Si se ha profundizado la  degradación, y también en la policía, ¿la solución pasa por crear una  nueva fuerza que reemplace a la Bonaerense?<br />
–Yo no suelo hacer  hincapié en la tecnología. Si la decisión política es seria, está  tomada, vino para quedarse, entonces la tecnología me interesa que sea  la más adecuada porque va a colaborar. Y en ese sentido, la intención de  generar una policía metropolitana es una buena alternativa. Es útil, es  una jugada de cirugía mayor.</p>
<p>–¿Comparte lo que dijo Solá, que la política de seguridad debe ser  &#8220;sustentable&#8221;, que hay que ir gradualmente? ¿O piensa que hay que ir con  toda la fuerza, como diría Maquiavelo, &#8220;todo el terror al principio&#8221;?<br />
–Me  parece que éste es un momento en el que la sociedad va a apreciar que  se avance todo lo a fondo posible. Por supuesto que siempre hay un  margen, el ideal es un objetivo a alcanzar en el tiempo. Proponerse  resultados ideales ya puede ser ingenuo, más que pretencioso. Pero sí me  parece que es momento para dejar constancia de que hay decisión  política de producir una transformación profunda.</p>
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		<title>El enemigo principal</title>
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		<pubDate>Tue, 17 Feb 2009 12:24:17 +0000</pubDate>
		<dc:creator>admin</dc:creator>
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		<description><![CDATA[Por Luis Brunati * Saludamos el tono del artículo de Norberto Galasso (en Página/12, el 2 de febrero pasado), aunque no la tendencia a eludir los temas de debate. En efecto, Galasso enumera los temas, pero lo que interesa no es saber cuántos son, sino qué opina sobre cada uno de ellos. También se dice que [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><em>Por Luis Brunati *</em></p>
<div id="cuerpo">
<p><em>Saludamos el tono del artículo de Norberto  Galasso (en Página/12, el 2 de febrero pasado), aunque no la tendencia a  eludir los temas de debate. En efecto, Galasso enumera los temas, pero  lo que interesa no es saber cuántos son, sino qué opina sobre cada uno  de ellos. También se dice que el artículo de Alcira Argumedo (en  Página/12, el 27 de enero) no refutó “las apreciaciones correctas de  Barcia sobre la mortalidad infantil”. Al respecto, creo conveniente  señalar que el hambre es un crimen siempre, e independientemente de la  variación de uno o dos puntos en los guarismos. Sin embargo, en el caso  particular de la Argentina, el hambre es un crimen calificado,  consentido y evitable. ¿Cómo se puede justificar que en un país que  produce 134 millones de toneladas de alimentos y una renta inmensa  discutamos el tema en base a cifras del Indec, cuyo contraste con la  realidad es para todos inquietante? Aquí, es un tema de prioridades y  voluntad política. ¿Qué es prioritario, pagar deuda externa o salvar  vidas? Tanto Menem, como De la Rúa y la gestión K han privilegiado el  pago de los servicios de la deuda externa, además de aceptar que los  recursos petroleros y mineros se extraigan sin control público y se  exporten dejando las divisas en el exterior. El ciento por ciento para  el caso de las mineras y el 70 para las petroleras, tema denunciado  reiteradamente por Pino Solanas y Proyecto Sur.<br />
<span id="more-155"></span></em>No obstante, la clave del artículo de Galasso está en la definición  del “enemigo principal”. Al respecto, ya nadie discute que, utilizando  el terrorismo de Estado, la dictadura militar contribuyó a consolidar un  nuevo bloque de poder hegemónico en el país, conformado por grupos  económico-financieros locales y externos –incluyendo a los grandes  propietarios de tierras, cada vez más concentradas y extranjerizadas–  con el apoyo de Estados Unidos, países europeos, el FMI y el Banco  Mundial. Estos fueron los beneficiarios del saqueo de recursos públicos y  sociales durante los treinta años siguientes, comenzando por el  carácter fraudulento de la deuda externa y la estatización de la deuda  privada, realizada por Domingo Cavallo desde el Banco Central, durante  la dictadura. Con el retorno de la democracia, la fortaleza alcanzada  por ese bloque de poder, sumada a la escasa voluntad política, permitió  desarticular el Estado de Bienestar y el Estado Empresario y la potestad  soberana del Estado Nacional, facilitando un descomunal traslado de  recursos públicos y sociales en favor de los nuevos dueños de la  Argentina.</p>
<p><em> Así, el saqueo articulado al amparo del terror durante la dictadura se  consolidó en democracia a través de verdaderas estructuras de  corrupción, conformadas por los grupos económico-financieros, parte de  la dirigencia gremial y los dos partidos mayoritarios.<br />
La alternancia bipartidista –incluyendo la cooptación de sectores como  el Frepaso– permitió la continuidad de los mecanismos de despojo:  subsidios a la descentralización industrial y a las exportaciones;  especulación financiera; pago de la deuda sin evaluar su legitimidad;  privatizaciones leoninas; altas tarifas en dólares sobre mercados  cautivos; prebendas a los “amigos del poder”; complicidades espurias;  intercambio de expertos económicos o referentes políticos; “empresarios  nacionales” súbitamente enriquecidos y similares; lo cual no está exento  de conflictos de intereses y tensiones en su interior. Dadas las  dramáticas consecuencia de esta estructura de corrupción, preocupa que  se banalice el tema de la corrupción económica. En todo caso, ese bloque  de poder y sus cómplices son el enemigo principal. Son ellos los que se  benefician con el sacrificio y dolor de nuestro pueblo.<br />
Precisamente, en Venezuela, Bolivia y Ecuador, las fuerzas populares  lograron quebrar la trampa de ese tipo de bipartidismo. Por ello, la  nacionalización de los recursos estratégicos y empresas clave para esas  economías y el repudio a la deuda externa ilegítima no constituyen una  “casualidad permanente”, sino movimientos clave para garantizar la  redistribución de la riqueza y el bienestar del pueblo. Si se considera  que solamente la derecha política, junto a la “nueva derecha” y la  oligarquía rural, conforman el “enemigo principal”, por carácter  transitivo parecieran pertenecer al campo del pueblo Techint, Monsanto,  British Petroleum, Repsol, Pan American Energy, Shell, Esso, Ford,  Barrick Gold, Minera La Alumbrera, Grobocopatel, Bunge y Born, Cargill o  la Aceitera General Deheza del senador oficialista Urquía, entre otros  tantos “amigos del poder”, y entonces se comprende por qué razón muchas  de estas corporaciones han recibido subsidios o prebendas del orden de  los 10 mil millones de dólares anuales.<br />
En cuanto al tema de la Resolución 125, sistemáticamente se omiten  varias claves. Son el diputado Lozano, los diputados del SI y el ex  diputado Mario Cafiero quienes denuncian que el proyecto oficial encubre  una maniobra que perjudica al Estado, en una suma superior a los 1700  millones de dólares (no pesos) y presentan un proyecto propio a favor de  las retenciones móviles segmentadas, que incluye la investigación del  ilícito denunciado. Este proyecto no fue llevado a votación, porque en  Diputados ganó el proyecto oficial. Para colmo de males, gracias a la  maniobra, el Estado nunca llegó a cobrar las alícuotas fijadas en “la  125” y que sí las agroexportadoras descontaron a los productores. Otro  dato interesante es que antes del voto no positivo de Cobos, catorce  diputados del Frente para la Victoria votaron en contra del proyecto  oficial. Por todo ello, no es bueno que se pretenda comparar el sentido  de nuestro voto con el voto de la derecha. Nosotros nos negamos a  acompañar al Gobierno en el fraude, no en las retenciones. Galasso  reconoce el negociado, al hablar de las acciones judiciales iniciadas  por AFIP, pero soslaya que son posteriores a nuestra denuncia, cuando la  maniobra entre los funcionarios del Gobierno y las agroexportadoras  había tomado estado público. Pero la cosa no queda allí, la posterior  ley de blanqueo exime a las agroexportadoras también de esa  responsabilidad. Por todo ello, nos parece en extremo injusto que el  compañero Galasso pretenda adjudicarnos “una grave responsabilidad si se  frustra esta gran oportunidad”. En todo caso, si se frustrara esta gran  oportunidad, no sería a causa de nuestras humildes críticas, sino a  consecuencia de los propios errores políticos del Gobierno y su  definición del “enemigo principal”.<br />
Finalmente, en relación con las apreciaciones que el compañero Galasso  realiza sobre la obra de Perón y, más allá de que sin duda hubo errores  que no intentaré justificar, sus extraordinarias realizaciones en el  campo social, los derechos del trabajador, la ancianidad, la niñez, la  educación, la salud, energía, infraestructura industrial, obra pública,  desarrollo tecnológico e incluso su concepción ambientalista expresada  hace casi 40 años en el “Proyecto Nacional” tornan injusta cualquier  comparación con gestiones posteriores.<br />
<em>* Docente, integrante de la mesa nacional de Proyecto Sur.</em></em></div>
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		<title>Proyecto Sur</title>
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		<pubDate>Sat, 18 Aug 2007 01:57:07 +0000</pubDate>
		<dc:creator>admin</dc:creator>
				<category><![CDATA[Varios]]></category>

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		<description><![CDATA[¿Por qué Proyecto Sur? La primera reunión formal se realizó en el fin de semana largo del 17 de agosto de 2007, en la oficina del MO.RE.NO, en la calle Montevideo. Varios de los allí reunidos – en total fuimos 12 – habíamos apoyado inicialmente a Kirchner en 2004, pero a esa altura de los [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<h2><strong>¿Por qué Proyecto Sur?</strong></h2>
<p>La primera reunión formal se realizó en el fin de semana largo del 17 de agosto de 2007, en la oficina del MO.RE.NO, en la calle Montevideo. Varios de los allí reunidos – en total fuimos 12 – habíamos apoyado inicialmente a Kirchner en 2004, pero a esa altura de los acontecimientos, luego extender por 40 años más las concesiones petroleras otorgadas por Menem y 10 años antes de su vencimiento, entre otras claudicaciones, había razones fundadas para desarmar expectativas. No es que no hubiéramos sabido quienes eran Néstor y Cristina. Teníamos claro su activa adhesión al “proceso” menemista. Sin embargo después del 19 y 20 de diciembre de 2001, que funcionaron como una bisagra histórica, muchos en el PJ pasaron a reivindicar los derechos humanos y hasta proponer la <img class="alignleft" src="http://brunati.com.ar/wps/wp-content/uploads/2010/06/pino-luis-alcira09-500.gif" alt="" width="410" height="305" />investigación de la deuda externa por el Congreso. Resultaba obvio que la “clase” política y en especial al bipartidismo, estaban contra la pared. Los mismos que habían generado la catástrofe, ahora sobreactuaban sus críticas. Fue en ese marco que nos pareció útil apoyar a los k para enfrentar a Carlos Menem. Lo nuestro no tuvo nada que ver con la desmemoria ni la ingenuidad. La idea fue colocar entre paréntesis su complicidad con la privatización de YPF, Ferrocarriles, Gas del Estado, ENTEL, SEGBA, el Instituto de Reaseguros, la declaración de Carlos Menem como “mejor presidente de la historia” y tantas otras tropelías, en la intención de favorecer el un giro en base a las nuevas condiciones sociales que se había generado. Poco tiempo después, el alineamiento con los grandes intereses petroleros, el impulso a los grandes emprendimientos mineros contaminantes, el apoyo al monocultivo sojero y la extranjerización de la tierra, lejos de promover un nuevo rumbo, representaban un retorno a las políticas de siempre. La gran pregunta de aquel feriado Sanmartiniano de 2007 era: ¿Es correcto seguir haciendo la vista gorda por un par de cambios en la Suprema Corte y una política de derechos humanos recortada a los hechos de la dictadura? La respuesta fue unánime: Si el enemigo principal no erab los k, ¿no eran ellos sus cómplices, los que otorgan cobertura a cambio de apoyo para un mero proyecto de poder personal o familiar? Y la respuesta fue otra pregunta ¿No será nuestra responsabilidad es ir en defensa de los derechos humanos integralmente concebidos, a favor de la dignidad de los más postergados y en contra del saqueo de la Nación? Así surgió la propuesta Pino Presidente 2007 y así surgió la respuesta de la sociedad: ahora tenemos a quien votar.</p>
<h2>El Autopase</h2>
<p>Luis, ¿Como se llamaría esto? – me preguntó Pino poco antes de la conferencia de prensa en la que íbamos a anunciar el lanzamiento de su candidatura (24/8/2007). A esto ya le pusiste nombre vos Pino – fue mi contestación – ¡ Fue un autopase en la película Sur…! ¿ Recordás la escena en que Ulises Dumónt o Nathán Pinzón, trata de explicar a un muchacho o una chica que la receta para sacar el país adelante ya estaba hecha…? ¡Esa, en que entran a una biblioteca polvorienta llena de libros&#8230;! Bueno, esos libros dicen PROYECTO SUR. Ese es el nombre y nosotros, vos, Alcira, yo venimos a ser los viejos que intentamos trasladar la antorcha. Y aquí estamos. Somos un grupo grande de compañeros de aquellas luchas, excedidos en responsabilidades, años y posibilidades materiales, pero dispuestos a quemar como tizón para hacer posible la esperanza. Soñadores de una Argentína que es posible, porque hubo un tiempo en que fue relidad. Como suele decir Pino: &#8220;Si se pudo se puede&#8221; Somos concientes de que no venimos a decir cosas nuevas, siemplemente venimos a recordar cosas olvidadas. ¡Anima ver que hay muchos jóvenes…! Creo que es el tiempo de una nueva sintesis política y social. ¡Que bueno sería estar a la altura del desafío&#8230;! LB.</p>
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